Mejora tu relación con tu cuerpo y la comida y evitar “vivir a dieta”

nutricion y dieta

Casi todos los días nos encontramos con gente a nuestro alrededor que ha comenzado a hacer dieta, a hacer un plan nutricional como preferimos llamarlo nosotras desde el CTB si este está bien enfocado. 

En estas fechas, sobre todo, que vienen eventos familiares y sociales, vamos con menos ropa, tendemos a utilizar expresiones como “quiero perder algún kilo que otro para la boda de mi hermana”, “quiero empezar la operación bikini”, “quiero empezar a cuidarme y así estar en verano más a gusto…” 

Y realmente el problema no está en querer cambiar algo que no nos guste o con lo que no estemos a gusto, tampoco en querer mejorar nuestra salud, el problema está cuando a partir de X momento, todo gira entorno a esto y se hace por un objetivo concreto con muchas prisas y sin disfrutar del proceso. Cuando empezamos a sentirnos tristes/felices según hayamos cumplido los objetivos, y sino incluso nos “castiguemos” por no haber logrado lo que nos propusimos.

Es importante saber que, en nutrición, cualquier cambio requiere tiempo. Simplemente porque hay que establecer un hábito nuevo en nuestra rutina que antes no estaba y esto no se consigue de la noche a la mañana. Y es muy probable que, si es algo rápido o muy restrictivo, luego volvamos al punto inicial. 

No sirve de nada castigarse por caer en “la tentación”, por saltarse el plan un día y ya pensar que hemos tirado por la borda el progreso. Cualquier momento del año es bueno para comenzar un cambio, no hay momentos malos, no tiene porque ser antes de una temporada concreta del año ni tiene que ser lunes. Tiene que ser cuando nos sintamos preparados para ello y cuando realmente queramos y nos apetezca. 

Cualquier tipo de dieta restrictiva suele ir acompañada de estados de ansiedad en esos momentos porque empezamos a privarnos de algo que nos apetece hacer (en este caso, comer) y puede haber luego un descontrol (o incluso un atracón porque es algo que nos hemos prohibido y necesitamos consumirlo en grandes cantidades) y luego volver a la compensación, y entrar en ese bucle cada vez que nos sintamos así. 

Comer es necesario, es una actividad fisiológica, que necesitamos todos los seres humanos. No queremos asociar la comida con momentos de bienestar y malestar, ya que entramos en una lucha interna continua. 

  1. Las dietas no deberían existir por lo que supone esa palabra en la sociedad actual. Hablaremos siempre de hábitos saludables y como aprenderlos. No nos centraremos en números ni calorías, sino en entender que lo que ingerimos es lo que hace que nuestro cuerpo funcione y todo el engranaje se ponga en marcha, y por ello, querremos darle las mejores opciones desde el autocuidado para encontramos mejor, permitiéndonos la flexibilidad que esto incluye. 
  2. Disfruta de todos los eventos sociales que tengas, nos encanta disfrutar de una terraza al sol, y esto es SALUD y necesaria. No renunciar a planes por el tipo de comida que puedan incluir.
  3. Ponernos objetivos realistas y pequeños, que sepamos que podemos cumplir y si por lo que sea no podemos, no pasa nada, quizá no era el momento o podemos plantearlo de otra forma y conseguirlos igualmente, pero por otro camino. 
  4. Reconcíliate con la comida: puedes volver a experimentar placer y disfrutar de comer aquello que te gusta sin ninguna culpa. 
  5. Siempre podrás pedir ayuda a un dietista-nutricionista, no es algo extraño, te sentirás apoyado y trabajarás acompañado. 
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Ana Belén Medialdea

Psicóloga general sanitaria en Madrid. Especialista en terapia con adolescentes, adultos y familias desde el enfoque de Terapia Breve y Estratégico.

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1 comentario en «Mejora tu relación con tu cuerpo y la comida y evitar “vivir a dieta”»

  1. Totalmente de acuerdo Ana! Yo siempre fui una persona delgada pero hacía un deporte bastante intenso a diario, no tenía problemas con llevar una alimentación saludable,comía de todo, como debe ser, simplemente controlaba azúcares y grasas pero sin obsesionarme.Pero llegó la perimenopausia y empecé a poner kilitos, llegué a pesar 14kg de mi peso y me veía fatal y me sentía aún peor.La culpa no era mía, fue por los cambios fisiológico que experimento mi cuerpo y eso hizo que sin a penas darme cuenta empecé a ingerir más hidratos/ azúcares.Cambié hábitos que me facilitaban la no ingesta de azúcares y volví a recuperar mi peso.En ningún momento me castigue por saltarme la «dieta» creo que es muy importante contar con un@ nutricionista que te acompañe en el proceso.Espero que pueda servir mi experiencia de ayuda alguien.Besos!

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